Mostrando las entradas con la etiqueta nieve-en-el-camino. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta nieve-en-el-camino. Mostrar todas las entradas

18 de agosto de 2011

"Nieve en el camino"

Que difícil es desligarse y hacerse la tonta.
Llovió toda la noche, por la mañana el frío se hacía sentir y pasaba a través del pantalón.
Aquellos miles de jóvenes saltando bajo la lluvia marchando por la Alameda, intentando conseguir soluciones mejores al problema de la educación.
Los medios de comunicación dan como última noticia que en los sectores altos de Santiago, está nevando. Mi esposo me llama para verificar lo dicho. Voy hacia la puerta, veo a Rayo Boy y Cata acostados plácidamente sobre el sofá, y pienso en ellos, nadie que no sepa su historia pensaría que ellos hace tiempo estarían muertos como miles de ellos, abro la puerta, miro hacia el cielo, y es como si hubieran sacudido un cojín de plumillas, suaves, finas, siento el hielo en mis manos al tocarlas, corro al antejardín a tapar las plantas para que no me pase lo de la última vez que se quemaron. Le hecho una miradita a Jaka que está en su casita calentita, sin intenciones de salir. Pobrecita me digo, que hubiera sido de ella si no se la hubiera robado a las calles. Vuelvo a entrar, Rayo y Cata me saludan felices con sus meneos de colas. ¿Los perros tendrán memoria?...Si.

Enciendo el televisor, está nevando en Santiago, hacía muchos años que no sucedía que estuvieran nevando tan bajito. Estoy tranquila, por que se que ellos ayer tuvieron la suerte de comer, y eso en algo los ayuda para guardar calorías ante la perdida de defensas corporales. Los imagino escondidos entre las cuevas de los cerros, debajo de las rocas grandes, entre medio de los árboles mas tupidos, quiero confiar que son mas inteligentes que los hombres para sobrevivir, y es así. Aunque los recién llegados mueren.

Como no recordar aquella vez que subimos al camino mientras nevaba.
Aún siento el frío en mi rostro, cierro los ojos y los veo. Están allí tiritando, con las patas hinchadas, con el pelaje mojado sin poder secarse esperando la salida del care gallo, hasta llego a sentir el sonido de sus dientes en mis oídos.
Tristes recuerdos, encontrarlos muertos sobre la nieve, rescatando cachorros que se quedaron sin madre, poco alimento…nada que hacer. Quiero no pensar, pero no puedo.

Por la tarde me meto a Internet, observo hacia la ventana, el cielo empieza abrir, ya no llueve, pero el frío acecha. Asoma el primer rayito de sol en el cielo, miro hacia el lado sur, el cielo empieza a cambiar de colores, es celeste, gris, un celeste que llega a iluminar el alma mas oscura.
Ahí comienza mi dilema. Voy, no voy, voy, no voy, voy.
La espera desespera, ya no esperaré tu respuesta. Voy.
Quiero estar allá. Ellos son mas importante. Apago todo, me preparo, saco el auto y parto. Así de simple, pero que difícil cuando te sientes atada de manos sin poder hacer mas. Algo es algo, más de alguno que no comió ayer saldrá a buscar algo que echarse al hocico.
No tengo los recursos para comprar a diario mínimo sesenta kilos de alimento, voy con lo que tengo, pero voy.

Empiezo a subir, el asombro ante mis ojos quiebra mis emociones, todo lo que es cerro es blanco, la calzada mojada, grandes charcos de agua, el humo de las chimeneas se encumbra hacia el aire.

Muchos autos bajando con su trofeo encima del capot. Se ven lindos los monos de nieve, blancos con gorros o bufandas colorientas.

Casi llegando, mis ojos se nublan, no lo puedo creer si me lo cuentan, ver para creer dijo Santo Tomás.


Ahí está el, como si supiera que yo me haría presente. La tabla que sirve de plato, tiene alrededor de dos centímetros de hielo, la levanto, sacudo y le dejo alimento, Chocolate corre a servírselo. Se nota su pelaje mojado y helado.
El frío pone mis manos inerte. Tengo la posibilidad de ponerme guantes, ellos no.

Han detenido los trabajos en parte del camino, obvio, el frío no pudo mas. El patio de la casa de mi amigo es una alfombra blanca, congelada.


El paisaje es hermoso, parece un cuadro recién pintado, todo está fresco, las huellas de vehículos van quedando sobre la nieve.


Solo sale ella, Jazmín, feliz a encontrarme. La acaricio como siempre, le dejo comida y empiezo. Autos apostados sobre la berma disfrutan el placer de haber nevado, los niños se tiran bolitas de nieve, mientras los adultos hacen los monos blancos.

Me sigo asombrando del paisaje. Un hermoso paisaje, un tremendo dolor se esconde tras ese paisaje. Veánlo.



Impresiona verlo o no? Se fijaron en los árboles? Recuerda las películas de Wall Disney que veía cuando niña. Triste, penoso, duro. ELLOS NO TIENEN LA CULPA. A medida que subía la impotencia hacía recorrer mi rostro en silencio.

Sigo subiendo, nadie sale, no los quiero llamar tampoco por el temor de que les de mas frío, pienso en el hielo de sus patitas.
Viene mucho vehículo de regreso, las luces comienzan a encender, casi imposible devolverse y darse vuelta en cualquier lugar del camino si no se conoce. Se aproximan las curvas y me devuelvo.


De repente en frente a mi me la encuentro a ella, Laura, le puse así por la pena de la canción de Raphael, es una perra que dejaron el viernes pasado junto a su compañero de raza mestizo pastor alemán, con tan mala suerte que a el, lo atropellaron. El día que la descubrí, ella estaba hechadita al lado de su compañero muerto. Aun siento lástima de ella. Laura está ahí, sin saber que pasa, tan ignorante como tantos. Me detengo, y me cercioro que coma.


En tanto aparecen ellos, los hijos de la Rucia ya muerta, son perritos lobitos, no se acercan, pero conocen tan bien mi auto que se acercan como diciendo para, para, aquí…voy y les dejo encima del cerrito.

Sigo bajando, y ella se percata que estoy, corre tras mi auto hasta que puedo detenerme. La conoces?...Era tuya?...Mírala como sufre.


Sigo bajando, uno, otro…salgo del camino, con la mirada perdida en un pensamiento. Desgraciados, como no pensaron en el daño que les causaban a sus mascotas al abandonarlas.
El frío y la muerte acechan en el camino, la noche lo mas seguro que se lleve a varios.


Trato de confiar…que ellos son mas inteligentes.

Si tu los botaste, míralos…aquí están. Reconócelos, fueron tus mascotas, y las abandonaste.

Confío en que hay un Dios que tarde o temprano ese mal que les hiciste se te devolverá.

La mascota que abandonaste escondido entre las sombras está esperando la muerte cada día en ese camino, y tu?...duermes calentito, tapado con frazadas.

Era esto lo que querías para ella?...después que te dedicó su infancia, te llenó de alegrías cuando era cachorro, y hoy, eres cómplice de su muerte.

Vuelvo a casa, mis mascotas están felices, contentas que regrese, que los abrace, que los bese, nunca me acusan, confían en mí, nunca los traicionaría.
Ellos, los del camino NO TIENEN NADA
.

No puedo seguir...mañana es otro día, quien quiera ir acompañarme al camino ahí estaré, comunícate conmigo y nos encontramos en el lugar, hace falta alimento, el frío se llevará aquellos cuerpos por la hipotermia, muchos quedaran enterrados en los cerros. La muerte será su libertad.

Si alguien quiere adoptar a alguno que esté aquí, solo diganmelo, haré lo posible por traerlo. Al final les dejo mi fono para que me ubiquen, con respeto y seriedad.

Atrévete, fíjate en mí...yo aprendí hacer la diferencia. Yo amo a los perros y se me nota la felicidad de existir, de disfrutar todo lo que hago, aprendí de mi padre que la vida hay que vivirla a concho con penas y alegrías.



NO MAS ABANDONO DE PERROS


Marcela Opazo
97979362



10 de agosto de 2007

"Nieve...mas frío".


Seguimos subiendo, recorremos uno por uno los lugares, y de pronto escucho la voz de Magda…otro cachorro, corro a verlo…lo tomo, es un cachorrito negro solo de días, lo examino, y digo que el no está solo, está sanito, calentito, gordito, como si hubiera sido recién alimentado, buscamos a su madre y nada, lo envuelvo en mi bufanda con la sola idea de traérmelo…ya dentro de la camioneta, lo metemos dentro de un calcetín, quedó como bebé con humitas de antaño, hacemos todo el recorrido y comenzamos a bajar, comienza a oscurecer, el frío cala los huesos, las manos no se sienten. De repente, veo una perra olfateando la tierra en forma desesperada, quiero creer que es la mamá, nos detenemos, ella se acerca, Magda le hace cariño y le revisa su tetitas…tiene leche!...la acercamos al cachorro y ella mueve la cola feliz, lo languetea. ¿Qué hacemos ahora?...el lugar es uno de los mas fríos, el hielo aun persiste, la capa es dura y gruesa. Optamos por meter una casita dentro de otra mas grande, ahí la dejamos a la madre con su cachorro, con comida y bastante agua, poniendo toda nuestra confianza en Dios. No tenemos como traerla, lo peor de todo a donde…ya volveremos. Mientras tanto Daniela mitiga con su calor a la cachorra que recogimos en el camino, esta se entrega humildemente a su regazo dentro del auto, calentita, casi sin temor.


















Emprendemos el regreso con la nada misma de alimento, pero con la conciencia tranquila de haber hecho algo por aquellos animales que no pidieron venir al mundo, ni ser perros, y menos ser abandonados por mentes sicópatas enfermas egoístas que solo pensaron en ellos en el momento de cometer este crimen, para mí personalmente lo es, es un daño que se lo hacen a alguien que no se puede defender razonablemente.
La noche comienza a caer, la oscuridad se hace mas profunda…ya no están los perros en el camino, sino debajo de los árboles, tal vez en una de las casas…quien podrá asegurar si lograrán pasar esta noche?















Llegamos de vuelta al cruce, nos detenemos, nos servimos ese ansiado café que en algo entibia nuestros cuerpos…por lo menos hoy comieron, otro día, otra noche mas.

Dios es mi copiloto…

Gracias especiales para la Sra. Magdalena Parra, a Basilio, y mi hija Daniela

También mis agradecimientos a la Sra. Patricia, a Susan, por sus palabras de aliento y confianza en mí, y a la Sra. Ximena por su colaboración.

Y a todos los que de una u otra manera ayudan a mitigar el dolor de ser un "abandonado".
http://www.losperrosdelcamino.blogspot.com/

"Nieve...una pesadilla."

Continuamos subiendo, a la orilla izquierda miramos asombrados, en silencio y con mucha pena, una perrita yace muerta casi tapada por nieve, deduzco que no fue por frío, sino por atropello.

De pronto Magda grita: un cachorro!, mi esposo corre a ver, y este cachorrito sube el cerro hacia una cueva a encerrarse, lo toma, pero es tan agresivo por su inseguridad, lo coloca en la maleta del auto envuelto en una frazada, está totalmente mojado y barroso, es huraño, tira a morder, sus dientes son filuditos como si fuera un lobito, Magda intenta tomarlo y le entierra con toda su fuerzas sus dientecitos en su dedo pulgar. Dolió, intento hacerle cariño y también lo mismo, intento dominarlo y lo abrigo para que pueda sentir el calorcito humano, que un desgraciado le negó al ir a abandonarlo junto a su madre, por deducción pensamos que la perrita muerta era su madre. Todo lo acusa, su apariencia, su miedo. La dejamos en la maletera para que se tranquilice y sienta que nosotros no somos como aquellos malditos que los fueron a dejar al camino.

Seguimos subiendo, vemos personas disfrutando la nieve, haciendo orgullosos sus monos como trofeo de haber ido, nos miran raro, pero nos da igual, no nos interesa lo que la gente piense, no faltó el entupido que dijo que el iba a visitar a los abuelitos como queriendo decir que nosotros perdíamos el tiempo, a lo que yo respondo: de seguro a los abuelitos les llevas alimento de perros. Otra señora nos dijo que era primera vez que iban, pero jamás pensaron que se encontrarían con perros completamente abandonados, y que a la próxima vez de seguro llevarían alimento. Jajaja…a muchos he escuchado decir lo mismo, pero no vuelven.

Mas arriba, otro cachorro muerto, este de seguro fue de frío hoy en la mañana, lo envolvemos en un saco y lo dejamos lo mas retirado que se pueda para que no se lo coman los demás animales.

Miro a Magda, y digo: hay que aprender a ser fría en estos momentos, cuando nada podemos hacer, la vida nos da como nos quita.


Continua.

"Nieve...mas ensueño


Vamos llegando a Las Viscachas cuando comienza a verse el panorama blanco, el frío se hacía sentir mas fuerte, llegamos al cruce de Las Vertientes…mas frío, mas hielo…cruzamos el puente, detenemos el auto como siempre en nuestra primera parada…tocamos bocinas y aparecen los mismos de siempre, con excepción de hoy…uno nuevo. Tiritando, corrieron a comer, continuamos hasta el siguiente cruce, todo es silencio y hielo; lo verde, blanco, lo blanco, témpanos. No hay perros en el camino, volvemos a tocar bocinas y empiezan a bajar, saco una caja grande, la lleno de alimento y ellos se tiran a comer…que sensación de verlos como se sacian, en eso llega Magda, la saludamos, nos ponemos de acuerdo que hacer, yo me quedo al cuidado en el camino, ella y mi esposo suben a poner mas plásticos a las casitas Copeva, como les digo yo con cariño, las que han soportado con hidalguía las lluvias, frío y nevazones.






Continua

"Nieve...paisaje de sueños."


Se imaginan ustedes tener hambre y además mucho frío?...yo sí lo hago, mas aun en estas fechas cuando cae la lluvia en temporales, y mas aún anoche con la tremenda nevazón que calló en Santiago, copiosamente hacia los sectores cordilleranos.
Dormí a ratos, llevo mas de una semana levantándome dos a tres veces por la noche para amamantar ficticiamente a Nachita, y lo peor que después me cuesta retomar el sueño…y en esos momentos pensaba en el frío que estaría haciendo en ese camino que recorro continuamente desde hace mas de siete años.
Hoy me levanté con la idea cruzada en mi mente, tengo que ir…tengo que ir…pero como?, si es peligroso ir sola en esta época cuando el terreno se pone resbaladizo…de repente suena el teléfono, contesto, era Magdalena a quien tuve la suerte de conocer y ver que ella también ama a los perros:
Marce, hace frío y lo único que hago es pensar en ir…me río y respondo…yo también, no me quito de mi mente ese pensamiento, pero de que voy, voy…quedamos de contactarnos por si o por no.
Con tan buena suerte que mi esposo se desocupó mas temprano, y que me han dicho…eché todo lo necesario, alimento primordial, agua, diario, bolsas, frazadas, y también termos con agua caliente para mi infaltable café al aire libre. Llamo a Magda, y le digo que sí, quedamos de juntarnos en el cruce.


Continua.

Tú también puedes ayudar

Tú también puedes ayudar
Se creó este espacio a pedido de las personas, como advertencia que esta es la ÚNICA CUENTA autorizada de Los perros del camino para recibir donaciones. Cuenta Vista o Rut del Banco Estado, N°72577655 a nombre de Marcela Opazo con copia transferencia a losperrosdelcamino@gmail.com Revisa nuestra página Agradecimientos, donde publicamos quienes son los que realmente ayudan. No hacemos colectas, no pedimos en micros, buses ni metro. Todo se va en beneficio de PERROS, alimento, esterilizaciones, incluidos refugios de perritos de amigas que no tienen como darle de comer a los perros abandonados que ellas albergan y protegen en sus hogares que han pasado a ser refugios. Todo suma. Muchas gracias.
Adopta un perro abandonado del camino

Pinterest

Lee la historia increible de Rayo, has clic sobre la foto.

Lee la historia increible de Rayo, has clic sobre la foto.
Soy Rayo Boy, un pointer braco, me gusta mucho correr, conoce mi historia, es de un principe.La señora que escribe en esta página se enamoró de mí, y hoy duermo en su sofá en medio del living. Hoy pertenezco a una familia hermosa, tengo un collar con mi identificación y todo lo que necesito. Fui un perro abandonado en el camino, tracionado, pero gracias a esta página, estoy rehabilitado, y muy feliz.

Mi lista de blogs

Videos de los perros del camino

VOLUNTARIA

Entradas populares

Para tí...que te la juegas por nosotros.

"POR UNA LEY VERDADERA...EN CHILE"

"POR UNA LEY VERDADERA...EN CHILE"
Castigo para los que abandonan y maltratan a sus mascotas, con multas y cárcel. NO MAS MALTRATO, NO MAS ABANDONO.NO MAS MATANZAS DE PERROS.

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES

Como no agradecerles todo el amor que me entregan a diario, toda esa comprensión que tienen cuando les digo...vamos al camino...y ustedes de siempre me han acompañado, me han ayudado, con frío o calor.
Gracias a mi linda familia, a mi esposo, a Dany y Marce, creo que sin ellos, yo no podría estar todo lo que he estado en estos años.
Gracias también a mis padres, ya que ellos fueron quienes me enseñaron a querer a los perros especialmente.
Los amo y lo saben de sobra, me da lo mismo que me digan mamona...jajaja, y a mucha honra.
Y por supuesto también a quienes han creído en mí por años.
Marcela

Queda prohibido...

ADOPTADOS

ADOPTADOS
Haz clic sobre la foto y verás algunos de los que han sido adoptados. Muchas gracias a quienes con respeto, y cariño los han aceptado como parte de sus familias.

Los Grandes del Camino.

Los Grandes del Camino.
Gracias por tu apoyo.





Nieve en el camino

Nieve en el camino
Mirame bien, así es el camino con nieve, el frío que se siente es horrible, y tu ...bien abrigado en tu hogar. Yo tenía un hogar, un amo, y éste, me abandono al hambre, la soledad, la muerte, frío, sed...no se si podré sobrevivir.

Conoce la historia de SIMBA.

Conoce la historia de SIMBA.
Enterate como el amor puede cambiar vidas. Haz clic sobre la imagen

SE BUSCA

SE BUSCA
"Poqui o Poquita"

Seguidores

La sarna, la tiña, los hongos...

La sarna, la tiña, los hongos...
hoy tienen solución, buscalas.