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14 de julio de 2015

"Matan perros en Pirque"

Decido subir día viernes pensando Chile juega el día sábado la final de la Copa América, pienso si gana o pierde  igual van a ver problemas en las calles, gente festejando de mala manera, gritando, llorando, riendo, o sintiendo la felicidad de ser dueños de una copa por primera vez, entonces el día sábado prefiero quedarme en casa sabiendo que los perros del camino estarán tranquilos con la guatita llena para capear mas fácil el frío, frío que se hace sentir al doble por las crudas noches invernales y eso que aún no llueve como antes. La tarde está helada, fresca. Aunque a mi me fascina el frío, trato de apurarme para terminar pronto. Me espera una larga tarea.

Al comienzo me extraña no ver perros,  solo una cantidad increíble de pan duro y un tanto de pellet botado en el suelo. Deduzco que los perros ya comieron. Dejo agua y continúo.


Llegando al sector de la cantera, donde obligatoriamente personas inhumanas hace tres años decidieron botar una familia entera de perros, todos parecidos similares mestizos de pastor alemán, tamaños diferentes, entre ellas la abuela, la hija, la nieta, tios, tias, hermanos y primos, todos como dieciocho perros en total. Por si lo recuerdan es el lugar donde nació Mila y varios mas que se quedaron en el camino, crecieron e hicieron de esos cerros su hogar, pero Mila tuvo la bendición de salir  como salió de esa miseria, de manera agónica en mis brazos  a morir en mi casa, pero un milagro la hizo luchar por su vida. Mila, era hija de una de las hijas de la abuela.

Conocía a cada uno de los perros que pertenecían a esta jauría, empezando por la Gueli, una perra viejita, madre de la "María", sin discriminar a nadie, nombre común para una perra quiltra sufrida y sacrificada que llegó al camino con gran parte de su cuerpo sin pelo y su piel llena de costras grandes, les hice tratamiento como pude ya que era imposible siquiera acercarse a ellos, por el temor lógico que produce el abandono, todos ellos inseguros, temerosos y desconfiados, ni siquiera para recibir algo rico que les llevaba intentando ganarme su confianza. Con el paso del tiempo, su pelaje iba tomando brillo, pero ciertas partes de su cuerpo seguían estando sin pelo, lo que me llevaba a pensar que esa pobre perra había sido quemada con agua hirviendo. Imagino la situación, me da pánico.  Su cara triste pocas veces me dió una sonrisa, pero esas pocas veces me las disfruté todas.

Cuando la botaron junto a su familia, María llegó  con una cachorrita de aproximadamente cinco meses, a quién llamé la "Negrita" a lo que ella entendía por su  nombre, siempre andaba apegada a María. Al paso de los meses, poco a poco y de bastante sacrificio me fui ganando su confianza, logré que ellos me domesticaran, así es, dejaron de ser gruñones para esperarme con los brazos abiertos cuando me veían llegar, conocían muy bien el ruido del motor, era la Negrita una de las primeras que al sentir el motor de mi auto, corría a encontrarme, como diciendo  llegaste,  era una perra muy especial,  pocas veces la escuché ladrar, ella conversaba con sus miradas con el brillo ópaco de aquellos ojos negros, llegaste, que me trajiste, pero al momento de intentar tocarla para hacerle una caricia se escabullía para observarme de lejos.

Tenía una manera de oler las cosas ricas que le llevaba  para su gusto servirselas al instante, pero siempre precavida, a la defensiva, que no me acercara mucho así no lograría mis intenciones. Le encantaban los huesitos galletas con pasta húmeda, y para que decir de las salchichas cocidas.  Justamente ese día viernes les llevaba salchichas recién cocidas, aún tibias,   gracias a las ofertas que pusieron los supermercados en beneficio de los chilenos para sus asados parrilleros, pude comprar un paquete de salchichas sureñas, mas un peso, me daban otro mas. Genial, que regalo mas rico podrían degustar los perros del camino, especialmente ella que era quién revisaba mi auto buscando lo que le gustaba.

Llegando al lugar, me extrañó que ese viernes no saliera nadie a encontrarme, el sector estaba en silencio, y a ir a dejarles agua y comida al cerro llamándolos, solo algunos me contestaban con ladridos extraños ocultos en los cerros.  En ese momento imaginé que ya habrían comido el pan duro existente que había, raro no, por que a ellos les gusta el pan que posiblemente les llena mas rapido que el pellet . Con el frío que hacía, preferí no insistir. Seguí subiendo, ya van quedando muy pocos perros comparados aquellos años cuando llegamos. Miro hacia atrás en años, son miles los perros que hemos podido rescatar, recuperar y darles una nueva oportunidad a través de nuestras páginas, saberlos que hayan muerto de viejitos en los hogares donde los adoptaron, es mi luchar constante por querer sacarlos a los mas que podamos del abandono.
Llego al sector de los fundos, en esta época del año es como normal ver muchas vacas pastando en el lugar, son las que traen de afuera de Santiago especialmente  alimentarse.  Sabiendo que hay vacas evito dejar alimento, evitando que las vacas lo coman, y las veces que dejo agua son las mismas vacas que intentan tomarsela y la dan vuelta, lo que se deduce, alimento y tiempo perdido.  Ese día encuentro a la vaquita blanca metida en un hoyo, la verdad que me dan pena las vacas, tienen la mirada tan noble se me da.  Tomo mi celular y llamo al dueño de las vacas de ese sector, quién me agradece y me avisa que ya van para el lugar a sacarla.
Sigo subiendo, llegando al sector del basural, Cholito, el negro de pelaje peludo y la Emi, salen a encontrarme.  Dejo alimento y agua, continúo. Ellos siempre quieren mas de mis manos, empiezan a correr para el próximo lugar, a lo que me detengo, les digo que se devuelvan, y lo hacen.
En el lugar donde está la cholita donde un día puse un cartel "no le saquen las cositas al Cholo", pensando que cuando pasaran la máquina para limpiar la basura, las dejaran ahí, y así entendieron,  solo es Blanquito quién corre a mi encuentro, los dos perros negros del lugar ya son casi dos semana que no los veo, me asusta, pienso en aquella conversación donde fueron acusados ante mí de matar vacas en los cerros y que si los volvían a pillar, los eliminarían. Trato de ser positiva, ya bajaran, me digo. Han existido veces que no se han visto y luego reaparecen.

Día viernes, jornada terminada, vuelta a casa. Son varios los perros que no vi este día.
Día sábado, toda la atención está puesta en la Copa América, que Chile gane. Chile fue campeón de América. Ojala un día seamos campeones del buen trato que le damos a los animales.
Día domingo,  desde años que trato de no  ir para evitar que los perros salgan al camino si me ven, evito que sean atropellados por el exceso de velocidad que pasan los autos  que van de paseo a la cordillera, sin siquiera intentar detenerse cuando uno de ellos cruza la calzada.
Día lunes, con la incertidumbre de saber como habrán estado los perros después del fin de semana de celebraciones,  vuelvo a subir.

Hecho de menos algunos perros del comienzo del camino, quiero pensar que no salieron, sigo subiendo, otra vez me extraña que no salgan, solo veo a Jorgito que se asoma como diciendo que algo pasa, su inseguridad empieza a cruzar mi límite. El aire helado trae bocanadas con olor a perros muertos. No, me digo, no otra vez. Dejo lleno de alimento confiando que no se lo roben, creyendo que están en los cerros, y al bajar mi vista sin querer busca como queriendo encontrar algo, y lo encuentro.  La sangre me hierve, los garabatos ofensivos llenos de rabia e impotencia salen por mi boca en silencio.  Me acerco a ese cuerpo inerte que yace boca abajo debajo de unas ramas.


La toco, doy vuelta para ver su carita, ya me extrañaba que no saliera a encontrarme. La Negrita es la primera que encuentro, algo me dice que hay mas, comienzo a buscar, a recorrer cerros buscando, subo, bajo...otro mas, ahí está la María, su madre, también boca abajo, muertas madre e hija.


Para mi no es novedad que los maten como los matan, ¿cuantas veces he encontrado los cuerpos de los perros llenos de postones?.  Hace unos años habitaba un cuidador en el sector que se vengaba en los perros de la calamidad de vida que tenía. Era un tipo cruel, se paseaba con su escopeta sintiéndose macho cabrío. Hoy ha vuelto al lugar y ya ha postoneado a perros que tienen dueños.

Nada me asombra como los matan.  Imposible olvidar aquella escena de una perra blanca muerta con un palo incrustado en su ano sangrando,  las veces que he encontrado perros con la zoga al cuello, ahorcados, o las tantas en que los he encontrado acuchillados y para que decir los envenenados, como todos los que fueron  envenenados esta semana.

Sigo recorriendo el lugar, ni por mas que grite los nombres de los perros que no veo, ellos salen.   Hecho de menos a la Agueli, Niño que son con los cuales había creado lazos.  De pronto otro mas, otro y otro mas...malditos desgraciados. Llegará el día que la vida se encargue de cobrarselas una por una. Quiero confiar que así será. Será.











Sigo recorriendo el camino, no quiero imaginar que hay mas perros que ya no existen.
Esto me produce sentimientos encontrados, por un lado me lástima por la angustia de saber que sufrieron, y por el otro, me libera de que ya no sufrirán mas.  La muerte es la libertad para ser libres de sufrimiento.

Nada.
Que mas les puedo decir.
Ya no quedan palabras para descifrar mi impotencia, ya pasará.
Al día siguiente, chuzo, pala y sacos, es normal que piense en ellos.
Llamo a Julio, un amigo, quién ha estado a mi lado últimamente, le pido si me puede acompañar a enterrar a los pequeños encontrados, sin pensarlo dos veces, me da su respuesta afirmativa. En el camino lo llevo a donde están los cuerpos, le digo como hacerlo, tiene que ser lento para  evitar que se abran, no sabemos en que condiciones están, poco a poco con mucho respeto, los sacamos debajo de los árboles.  Imposible dejarlos sin sepultura, sería lo último que hiciera.   Sonrío cuando digo que tenemos el record guines haber enterrados a decenas de perros que he encontrado asesinados, atropellados. Mi conciencia transparente. Crear lazos es cumplir hasta el fin.

Primero tomamos en andas como camilla a la Negrita, está pesada, hinchada, parte de su sangre le sale por la naríz y hocico. Hay que tener mucha garra y amor por ellos para hacer lo que nosotros hicimos. No cualquiera lo hace. Es mas fácil botarlos que enterrarlos. Luego a la María, estaba aún mas hinchada,  su sangre corría por su cuerpo, con cuidado  la  pusimos dentro de uno de los sacos.
Madre e hija, las enterramos juntas. Por fin dormiran tranquilas sin sufrir,  juntas para siempre.
No las veré mas, pero su recuerdo quedará aquí siendo un mudo testigo de la miseria humana que se ha convertido la gente hoy donde la maldad se pasea por  todos los caminos, y no hay nadie que sepa ponerle atajo.

¿Cuando llegará el día que el humano se humanice?

Habíamos enterrado recien a estas pequeñas cuando Julio se le ocurre mirar hacia un lugar, está el Blanquillo, mirándonos en silencio, y dice...fue el único que asistió al sepelio.  Es entonces cuando mi pensamiento se vuelve aquella vez en que enterramos al Bengi, cuando Canito nos observaba de lejos. Imposible olvidar aquellos momentos tan ingratos, pero que hacen que bien vale la pena seguir en esta lucha.  Me emociona ver que el, está ahi como otro testigo mas de tanta crueldad, si tan solo pudiera poder contarnos ¿quien es el desgraciado que los va a matar?...imposible.  Mis ojos vuelven a humedecer, ya debería estar acostumbrada a la muerte en los caminos, pero aún hay lágrimas culiás que se asoman, significa que aun no soy de hierro, pero quisiera serlo.
Fuimos uno a uno enterrando sus cuerpos en la tierra,  dejando caer cada palada con fuerzas, desahogando nuestra impotencia en cada granito, en cada piedra.
Como decía Platón, la mejor tumba es la más sencilla. Quiero creer que junto a Julio, les dimos la mejor.

Fue otro día difícil, pero gracias a Dios, muy gratificante. Es maravilloso agradecer por el día ido, que te lo viviste a concho,  cuando te puedes acostar feliz sin deberle a nadie, con tu conciencia tranquila como siempre.
Bendito día, gracias a Dios.

Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales, eso dicen.

A través de cada perro, he descubierto mundos que nadie sabe como llegar.  Cada uno de esos mundos han sido parte de mi vida.  Hoy hay menos perros abandonados en el camino, de seguro estarán corriendo libres y felices por praderas verdes perfumadas. Pensar positivo me lleva al éxtasis. Es la vida.

Mis agradecimientos a Julio, por que al momento de decirle lo que me pasaba, no lo pensó dos veces para ir ayudarme a enterrarlos, esas pequeñas cosas que alguien puede hacer por otro sin pedir nada a cambio, siempre están en mis agradecimientos.

Esto no tiene nada que ver con política, los invito a escribirles al Alcalde de Pirque quien desde sus comienzos ha demostrado estar a favor de nuestra labor,  para que le hagan llegar todo nuestro repudio a esos desalmados dementes que se pasean por su comuna matando a los perros del camino. Ya lo hice, solicitándole  que habra una investigación referente al tema. Falta que me responda.

Hoy internet es mi desahogo.
Muchos pensaran en ¿Colocar denuncias?...he puesto tantas que ni se imaginan. Todas terminan cerradas por no existir pruebas. Si nuestra justicia no responde ante los humanos, ¿irán a responder por unos perros que ni siquiera tienen dueños?
En Pirque matan a los perros del camino. Eso está mas que demostrado, pero la justicia es sorda, ciega y muda.

Comparte, que todos se enteren que en Pirque matan a los perros,  y si nos quieres ayudar   basta que nos digas que quieres ADOPTAR un perro del camino, sacarlos de ese maldito lugar  sigue siendo lo mas importante poder seguir dándoles la oportunidad de vivir en un hogar digno y respetable. Nuestra prioridad es buscarles un dueño responsable que los acepte como son.

No podremos sacarlos a todos, pero seguiremos intentándolo hasta que ya no pueda mas.

¿Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas?
¿Cuándo será el día  que dejen de abandonar mascotas?
¿Cuándo será el día que el humano sea RESPONSABLE DE POR VIDA DE SUS MASCOTAS?


















 







 

5 de noviembre de 2012

"Cobardía humana."

Voy subiendo por el camino como siempre, relajada, tranquila, agradecida y feliz. Mi auto cargado con bidones llenos  de agua, y lo que me alcance para comprarles alimento, alimento barato, ese que no les nutre tanto, pero les llena su pancita cuando tienen hambre. Bendito alimento.
Recorrer los caminos es sentirme mas libre de lo que soy, disfrutar esa naturaleza en silencio es impagable, estar con ellos acariciándolos, enseñandoles a comportarse, es otro tanto. Alguna excusa tendrán aquellas personas para abandonar a sus mascotas, aunque para mí no existe excusa alguna.

Siento que hay alguien que me exige que vaya, no me puedo negar, en silencio muestra cada detalle para que lo siga haciendo. Desde aquella matanza de la comuna de San Joaquín, solo quiero alejarme de este medio, y ahora mas encima  hoy el patudo alcalde que asesinó a cientos de perros inocentes salió reelegido, que caradura. ¿No se que tienen las personas en su cabeza?  Uno  les trata de mostrar que están equivocados, que existen maneras de rechazar este tipo de situaciones, y zas, que vuelven a caer en lo mismo. Sigue existiendo mas cantidad de personas que no están ni ahi con los animales, personas que se venden por dinero con tal de tratar de mejorar su vida  sin importarle para nada que los perros abandonados sufran o no.Total, a ellos se les paga para que lo hagan. A mi no.
La verdad  que han existido veces que las ganas de cerrar todo y alejarme de internet de manera muda, no me han faltado, ya lo he intentado, pero siempre hay algo que me hace volver, como hoy.

La tarde está exquisita, el aire corre liviano como brisa otoñal, no hace frío, el camino está expédito, salen a mi encuentro tres perras. Continuamos subiendo, deteniéndome en cada parada, o en cada punto donde hay huéspedes escondidos tras los matorrales esperándome.  Hecho de menos perros recien llegados, tendré que esperar aproximadamente dos semanas si es que los vuelvo a ver, de lo contrario, pensaré que empezaron a correr, lograron salir del camino, o sino, se fueron a morir de pena arriba de los cerros.  De repente el aire trae olor a perro muerto. No puedo imaginar a quién le tocó morir. ¿Cómo saberlo?

Por suerte alguien  subió con alimento, no conocía el camino,  y en algunos lugares aun queda pan duro. El poco alimento que les llevo la verdad que hay que cuidarlo para que alcance para todos en lo posible, asi disminuyo la cantidad cuando otra persona bondadosa se ha acordado que en ese camino hay perros tristemente abandonados. Me encuentro con un matrimonio que nos saluda de manera cordial, me dice que ellos también les habían llevado alimento, como nos habían visto la vez anterior   haciéndolo, ellos se acordaron de nosotros y les llevaron algo aunque fuese. Me dió una alegría enorme que nos hubieran imitado y acordado de los abandonados. Conversamos un rato y seguimos. El día estuvo caluroso, no hay nada de agua en los posillos. Ellos se tiran de manera desesperada al ver que lleno sus potes. Lo que mas falta les hace en esta época es el agua en algunos sectores donde el río está demasiado abajo para que les quede a su alcance.
Me nutro de todo lo verde, voy de copiloto, cuando de repente mirando hacia adelante, al lado derecho de la calzada, sobre la nada berma, me encuentro con esto. Saquen sus conclusiones y atrevete a dejar un comentario en bien de ellos, los perros abandonados.

¿Que les parece?
De lejos observo que es una bolsa blanca, con algo negro, no se mueve, imagino que es un perro muerto, que alguien lo fue a botar después de que murió.  Me bajo con temor, con ese temor que recorre el cuerpo ante lo desconocido, es fuerte, pero la vida me ha dado la suficiente fortaleza para saber enfrentar  cada momento difícil.  Al acercarme  siento que gime, huacala, dentro de esa bolsa blanca, tipo nylon plástico, hay un perro vivo, solo le dejaron su cabecita fuera. La impotencia empieza apoderarse de mi, trato de no pensar en ese personaje que abandonó a su mascota con alevosía, se dió el trabajo de meterlo dentro del saco  y amarrarlo tan firme para que no pudiera escapar después de tirarlo de su auto en movimiento, y así evitar que lo siguiera. No pensó que al dejarlo amarrado, ese perro no tendría ninguna ventaja ante algún ataque de perro dominante, o jaurías que lo pudieran atacar hasta matarlo, o ¿que un auto le pasara por su cabecita a la orilla del camino?.

Al ver que me acerco, el pobre animal empieza a revolcarse en la tierra para intentar escapar. Trato de hablar lo mas suave para poder darle confianza con mi voz, me mira y sigue saltando queriendo escapar, pero no puede, imposible, tiene todo su cuerpo inmóvil, sus patas encogidas se retuercen dentro de ese saco.
La miseria humana no tiene límites.
Voy al auto, saco alimento y agua, lo incentivo a tratar de comer y beber, pero no quiere, intento tranquilazarlo, de a poco se va a dejando. Acerco mi mano para hacerle cariño y me encuentro con una cabeza repleta de garrapatas hembras, enormes, dentro de sus orejitas, alrededor de sus ojos, en su cuello, otra vez impotencia. Respira profundo Marce.  Lo primero que hago de manera casi desesperada es sacar los enorme  parásitos que están por entrar al ojo. El perro intenta tirarme mordiscos, pero el cansancio lo consume y se entrega. Entonces me voy a su cuello, y vean con lo que me encuentro, un alambre  grueso que da vueltas  alrededor a su cabeza, imposible sacárselo a la primera, de lo contrario le haría mas daño.

Fíjense en el tipo de alambre.
Se acuerdan de ese comercial  sobre la campaña del Sernam contra la violencia intrafamiliar donde Jordi Castell  decía que maricón es el que le pega a una mujer, pues bien, esto queda como prueba, que maricón también es el que  comete abandono, abandona a su mascota en las peores condiciones. Hace clic aquí  o sobre la frase siguiente, y veras que no miento. Asi botan los perros en los cerros.

Confio que esa persona no podrá quedarse dormida o dormido por las noches pensando en lo que hizo. No se que habrá pasado por su cabeza para llevar a cabo tal acto de maldad.
Solo los que saben muy bien ABANDONAR, saben lo que se siente cuando los remordimientos no se alejan de su mente, ni por mas que intenten hacer cosas positivas, el abandono es su karma de por vida. Mas siento lástima por aquellas personas que un día abandonaron a su mejor amiga.

Creo  en Dios, y confio  que tarde o temprano ese personaje tendrá que darle cuentas a El o al universo, ya ni siquiera maldigo a quienes de manera maléfica,  van a botar a sus queridas e inocentes mascotas, no importa el lugar, importa el abandono, la manera en que el mejor amigo del hombre, es traicionad.    Confío en que hay una justicia divina, y que esa justicia divina tarde o temprano se la cobrará. Todo lo malo y bueno que hacemos, siempre se devuelve.

Solo hay que esperar...yo se esperar.





NO MAS ABANDONO DE PERROS

Marcela Opazo
losperrosdelcamino@gmail.com

18 de agosto de 2008

"La Bigle"



La Bigle, así la llamé por su gran parecido que tenía con la raza beagle. Llegó al camino aproximadamente 4 años, era demasiado insegura, siempre se sentaba a lo lejos y me miraba como diciendo: no me vas a hacer daño?...yo la miraba y le contestaba:


Venga, no tenga miedo...entonces me tiraba en el suelo para darle confianza y que ella creyera instintivamente que en algo nos parecimos.
De a poco se fue acercando, cadaa vez mas...que emoción sentí cuando se acercó de golpe y porrazo a mi auto y a comer.


La tomé en brazos, puse mis manos sobre su cabecita acariciándola, ella humildemente bajó sus ojos y me dió un hocicazo en la cara...yo reí, pero me dolió el golpe. Siempre andaba sola, no le gustaba permanecer en jaurías. Desde su acercamiento, nunca mas se alejó. Era la primera que llegaba corriendo a mi auto, mas que a buscar alimento, ella iba por una caricia en su cabeza, parecía que eran mas ricas mis caricias que los pellet.

La Bigle, era la sonrisa continua, con su movimiento de cadera reguetonera que daba gusto ver como se contorneaba para conquistar a la persona que quería que la acariase. Tenía la costumbre de seguirme, era un as corriendo con tal de conseguir una caricia. Y el día que no la encontraba, me daba el trabajo de buscarla por los lugares que supuestamente ella podría estar.

Un día se me perdió por mas de una semana, cuando de repente yo miro hacia un lugar y ella andaba con una cantidad de perros que jamás imaginarían, pero al verme se dió el trabajo de salir de la jauría para irme a saludar. Yo no me dí cuenta, solo que cuando se fue vi a los perros en situación de monta. La pena carcomía mi corazón, la impotencia hacia presa de mi debilidad de no poder que hacer, solo atiné a pensar que hay alguien mas poderoso que nosotros. Intenté confiar una vez mas. He aprendido que soy demasiado vulnerable ante los acontecimientos que se me presentan.



Comenzaron a pasar las semanas y yo veía que la Bigle, engordaba y engordaba. Era seguro que estaba preñada. Comencé a llevarle vitaminas, calcio, galletas de huesos, huesos carnudos para que se pudiera restablecer bien. Era tan difícil para mí, verla en esas condiciones, y mas aún sin poder hacer mas que cuidarla entre comillas, de lejos. Mi labor como mi sueño, es crear conciencia sobre Tenencia Responsable de mascotas, que no es lo mismo llenarse de mascotas en forma irresponsable como sucede en muchos casos que ya son ultra conocidos, llegando a ponerse la soga al cuello por no alcanzar a alimentarlos, y comienzan a deshacerse de ellos, o sencillamente a pedir ayuda para poder sobrevivir.
Esto lo digo por si hay alguien que piense: porque tu no te la llevaste?...Porque yo no tengo ninguna responsabilidad de hacerme cargo de los perros que abandona la gente, y si lo hago, solo es mi opción que yo elegí para ayudar y proteger de alguna manera a los perros abandonados que encuentro en mi camino. Ellos no tienen culpa de lo bestias que pueden resultar algunos seres humanos. Claro que si yo tuviera un lugar grande, donde hubiera espacio para muchos perros, que estuvieran libres, no enjaulados ni en caniles, tengan por seguro que la Bigle habría sido una de las primeras que me hubiera llevado.
La Bigle se volvió a perder, deduje que estaría por parir o había parido ya, por la fecha en que se había cruzado. Llegando al lugar de la vertiente donde muchas veces cargamos agua para poder seguir subiendo, la veo que se asoma a lo lejos, pero no baja, solo era para avisarme que estaba bien. Su cuerpo hacía presa de haber parido hace poco.


Solo bajaba a tomar agua,le gustaba meter todo su hocico en la vertiente, luego se pegaba su sacudía normal reguetonera y se iba sin comer.


Volvia a alejarse, sin poder encontrarla, la busqué y busqué, hasta que mi esposo la hayó. La encontró en un lugar alejado de donde ella acostumbraba habitar. Ella bajaba del cerro al escuchar llegar mi auto, luego comía, esperaba a que la acariciase y se iba con un huesito en su hocico. Pero aún no conseguíamos encontrar a su pequeñitos.


Un día la encontré con los ganglios inflamados, le di antibióticos, antinflamatorios y sobrevivió a su infección. Una tarde, al verla que se iba alejando, mi esposo la siguió sigilosamente hasta que pudimos dar con el gran escondite de su familia. Los fue a tener en una cueva en plena tierra, toda tapada de ramas.


Tenía cinco cachorritos, que ni por nada se dejaban tomar. El día del operativo, fue un trabajo intenso que nos dieron para poder sacarlos de la cueva en que se encontraban, estuvimos mas de una hora con José, Basilio, Magda y Jaqui, tratando de sacarlos para poderlos llevar junto a su madre y esterilizarla. Los tomamos a todos y los llevamos al sitio del suceso.

Que emoción sentí ver que la Bigle ya estaba esterilizada, ya no volvería a sufrir como lo había hecho desde tan pequeña siendo madre.

De a poco con el tiempo se fueron desapareciendo los cachorros, y ella empezó a vivir su libertad, recorría todo el camino detrás de mi auto, de repente lograba subirse y se acostaba en el asiento trasero inmensamente feliz, y yo veía que de lejos siempre había alguien que la observaba. Mas tarde descubrí que era el único cachorro que había sobrevivido de su camada, un cachorro inseguro con los humanos tal cual como era ella.


Tuve el placer de dejarle una casita copeva exclusiva para ella y su hijo, en el lugar que últimamente habitaban. Ella eran tan feliz, que ni se imaginan.

La última vez que la ví, hace aproximadamente un mes atrás, yo había subido en compañía de mis amigos colombianos, quedando maravillados por su forma de ser. A la semana siguiente no la ví, y me extrañó ver a su hijo a quien llamo Martín, solo recorriendo lugares donde era común encontrarlos a los dos.

A la semana siguiente, entro en el sector, y desde el camino diviso uno de los potes de pintura grandes, que mi esposo corta para dejarlos en sectores donde hay mas perros y puedan tener agua suficiente para abastecer, y que personas inescrupulosas los sacan, los cambian, los corren pateándolos botándoles el agua. Me fuí directamente a buscarlo para volver a llenarlo, me acerco, lo tomo, lo subo a la maletera, luego me subo al auto, miro hacia adelante...sorpresa...había un cuerpo que de lejos no lograba distinguir. Me acerco, me bajo, con temor a descubrir lo que no quería aceptar, me acerco y descubro...


Era mi Bigle reguetonera, muerta, tenía todo su hocico lleno de guzanos, ya expelía el olor a perros muertos. Con pena, la miro por minutos en silencio, siento que de lejos alguien me observa...dirijo mi mirada hacia el...es Martín que mueve su cabeza y suspira como sabiendo que yo la encontraría. Se queda sentado mirándome.

Mi Bigle como yo le llamaba, sin ser mía, estaba muerta a mis pies, seguramente no fue muerte natural, ya que su carita demostraba haber sufrido, tenía signos de dolor, eso me llamó la atención, y ahí comienzan mis interrogantes:
¿Cómo murió?...¿La atropellarían?...¿Porqué tantos signos de dolor?...¿Porque estaba en ese lugar?, siendo que yo, ya la había buscado ahí durante los días anteriores y no la había encontré.

No puedo dejarla ahí, en medio del campo propensa a que se la coman los demás y los zorros que de vez en cuando he logrado ver. Los lazos creados con ella, nadie los derrumba, y yo respeto esos lazos hasta después de la muerte.
Hice trizas corazón, tomó aire, una y otra vez, me fuí a la maletera, retiro un saco vacío de alimento, puse bolsas nylon en mis manos, sin respirar, la tomo de sus patas traseras con mucho respeto, le converso, le pido disculpas por llegar tan tarde, por no haber podido hacer mas que lo que hice...las lágrimas recorren mis mejillas...y a solas en medio de la tarde que empieza a oscurecer, le doy entierro simbólico.
Luego al llegar a casa y pasar las fotos al computador, las amplío, no noto nada extraño en su cuerpo que haya sido atropellada, cuando de repente a 20 centimetros de su cuerpo hay un cartucho de escopeta, empiezo nuevamente a buscar algo en su cuerpo y descubro que debajo de su mandibula has dos hoyos, no puedo asegurar que alguien la mató a propósito, con tiros de escopeta, pero no me quita nadie de la cabeza que la mataron a propósito, a ella que nunca le hizo daño a nadie.



Adios mi Bigle reguetonera, mi cumbia culebrera...mis ojitos negros llenos de inocencia...algún día nos volveremos a encontrar.

Han pasado los días desde aquella vez, he vuelto a recorrer el camino, pero ya no es igual sin su presencia, la hecho mucho de menos, aún la llamo sin que nadie se me acerque en su nombre.

Martín ya no está en el lugar donde vivía con su madre, aprendió que tiene que pelear para poder sobrevivir, que tiene que luchar por su alimento a como de lugar, pero sigue siendo un perro muy tierno, tiene la misma mirada humilde de su madre, estoy segura que si alguien lo quiere adoptar, el va a ser el perro mas fiel, podría aprender a conocer a los humanos, a perder ese miedo que tiene en su ser.
Si te has emocionado y esta historia tan insignificante para algunos ha tocado tu corazón, entonces ayúdame hacer realidad mis sueños, poder sacarlo de ahí y darle un hogar verdadero donde pueda aprender lo que es el amor del humano lleno de bondad y generoso. Este es Martín.


Déjenme que siga soñando...con un mundo mas feliz para los perros que son abandonados.
Si lo quieres adoptar, comunicate conmigo, yo pondré todo de mi parte como lo he hecho siempre, solo por tener la ilusión de recuperar un perro abandonado del camino.

Marcela Opazo

13 de agosto de 2008

"Pitbull..."

Una mañana subiendo hacia el camino, pasando el puente, me detengo porque siempre hay alguien nuevo que está desorientado sin saber que hacer en un lugar desconocido donde su amo lo ha dejado, entonces el o ella pone atención al auto que para, quizás pensando instintivamente que es su dueño que lo ha vuelto a buscar, pero no, no es su dueño, soy yo que sé que ese es el lugar donde primero los dejan, tal vez para mitigar lo sucia que quedará su conciencia humana.

Al estar detenida, llegan a mí aquellos "nuevos", ese día eran tres, sigilosamente me voy a la maletera, saco alimento y lo dejo sobre una hoja de diario en el suelo, sin mirarlos, como para que crean que a mí no me interesan si se acercan o no, en eso veo una carita humilde, tímida, pero muy confiada que se me acerca.
Mirenla, que hermosa es su mirada...

Ella me mira, me absorve su linda mirada que irradia penas increibles en sus ojos.
Basilio saca en un pocillo alimento, para que no vaya a sentir temor, se lo acerca con lentitud, ella intenta comer, vuelve a mirarlo y se tira de lleno a la comida.

Ahí observo que a su cuello lleva un collar horroroso, de cuero grueso, con hebilla
gruesa, y mas encima con un colgante que de seguro le debe pesar. La dejamos comer lo mas tranquila posible, por temor a que se vaya y no se alimente. En eso se da vuelta, ya un poco mas tranquila, mueve su cola como si estuviera contenta y agradecida y ahí vuelvo a observarla, algo lleva debajo de su cola, de lejos no logro descubrir que es.

La llamo, vuelvo a acercarme. Mis ojos no pueden creer lo que estoy viendo en ese momento. Con rabia, e impotencia, hecho chuchas en contra de sus dueños...malditos, reitero una y otra vez...¿como pudieron?. Quienes me acompañan ese día se asombran horrorosamente ante lo que están viendo. Fue una escena que nos marcó todo el día, sin poder sacarla de nuestra mente.
Si tienen hijos, que se acuerde el destino en ellos lo que hicieron con esta perrita. Si me estás leyendo, lee bien: tarde o temprano tu maldad te la cobrará, sino es en tí, en lo que mas quieres. Hay un dicho hebreo que dice: esperaré sentado en la puerta de mi casa, ver como pasa el cadaver de mi enemigo. No se les olvide.
La dejaron abandonada sencillamente por esto:

¿Qué les parece?...intento darle respuesta a Blanca que me pregunta y pregunta...¿Porque lo hicieron?...No se que contestarle. Me siento atada de pies y manos. A simple vista deduzco que puede ser un tumor, o tal vez la salida de su útero tras dar a luz, pero no tiene señas de haberlo hecho, imagino que puede ser una hemorroides, en realidad no lo sé, no lo se. ¡Que ignorante me siento!
Solo atino acariciarla para sacarle ese asqueroso collar, me costó hacerlo, pero lo logro. Es un collar de cuero doble, cocido, con una enorme hebilla, y un colgante de peso. ¿Como pueden ponerle esta clase de collar al cuello?...me pregunto. El collar debe pesar aproximadamente kilo y medio, si es que no mas. Aun lo tengo guardado en la maletera de mi auto. Ella se asusta, agacha su cabecita e intenta huir, pero se queda...en eso sin ser veterinario, pero con bastante experiencia en perros abandonados, intento examinarla, pero no me deja, no me tira ni siquiera tarascones, sino que esconde su trasero, escabulle mis caricias, se desespera, se aleja, cruza la calzada y la pierdo de vista.

A la próxima vez, la busco, no la encuentro...a la vez siguiente, la busco y no la encuentro. No la he vuelto a ver mas.

Se lo comenté por correos a una niña que ama a esta raza, le envié fotos, intentó reconocerla, ya que dijo reconocer el collar, pero hasta ahí no mas llegamos.

Eso pasa en el camino, llega un perro recien abandonado, no hay nadie que me asegure si lo volveré a ver, ni vivo, ni muerto.

Antes de abandonar tu perro, piensa en lo que mas quieres...intenta no hacerle daño a la larga, por que tarde o temprano te tocará a tí.

NO MAS PERROS ABANDONADOS.

Marcela Opazo

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Soy Rayo Boy, un pointer braco, me gusta mucho correr, conoce mi historia, es de un principe.La señora que escribe en esta página se enamoró de mí, y hoy duermo en su sofá en medio del living. Hoy pertenezco a una familia hermosa, tengo un collar con mi identificación y todo lo que necesito. Fui un perro abandonado en el camino, tracionado, pero gracias a esta página, estoy rehabilitado, y muy feliz.

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Como no agradecerles todo el amor que me entregan a diario, toda esa comprensión que tienen cuando les digo...vamos al camino...y ustedes de siempre me han acompañado, me han ayudado, con frío o calor.
Gracias a mi linda familia, a mi esposo, a Dany y Marce, creo que sin ellos, yo no podría estar todo lo que he estado en estos años.
Gracias también a mis padres, ya que ellos fueron quienes me enseñaron a querer a los perros especialmente.
Los amo y lo saben de sobra, me da lo mismo que me digan mamona...jajaja, y a mucha honra.
Y por supuesto también a quienes han creído en mí por años.
Marcela

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