Mostrando las entradas con la etiqueta humilde. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta humilde. Mostrar todas las entradas

17 de diciembre de 2008

"Tita...la sublime"


Mirenla bien, ella es una de mis predilectas en el camino, al comienzo cuando llegó aproximadamente casi dos años, llegó muy insegura, sin ganas de vivir, cada vez que yo intentaba acercarme ella se escabullía, arrancaba en forma desesperada. Me dolía que lo hiciera, de seguro se sentía tan inferior por su incapacidad visual. Cuando nos dirigíamos a ella, la llamábamos,la perrita de la curva, la tuerta...y a mis oidos sonaba como soberbio, como que le faltaba el respeto, entonces le decía la tuertita, de a poco empezó a tomar confianza, venía a mi corriendo, pero al momento de acercarme ella se iba, observándome de lejos que es lo que hacía. Un día, pensé, quizás no le guste que la llamen así, así que desde ese día para no ofenderla la empecé a llamar Tita, fácil y simple, llegaba gritando al lugar como con la necesidad de verla...Tiiiitaaaaaa...donde estás?. A veces se me perdía, la buscaba llamándola fuerte, y ella de donde estuviera salió despavorida a mis llamados. Llegaba al lugar, se acercaba, y con temor y humildad, agachaba su cabeza, como diciéndome, aquí me tienes.
Desde ese momento empecé a protegerla, tenía una infección en su ojito derecho, le hice tratamiento, la conjuntivitis se le terminó y afloró un medio ojito que no le sirve mucho para ver, por suerte no ha vuelto mas a infectarse. Es la perra mas humilde, siempre es la última en comer, prefiere dejar de hacerlo y estar cerca mío, está comprobado que los perros incapacitados de vista, tienen mayor sensibilidad a los oidos. Ha entrado en celo, pero nunca se ha sabido de que esté preñada.
Con el tiempo de llegar, se empezó a juntar con Charito, una pequeña gordita que sonrie cuando me ve llegar...hoy Tita está sola recorriendo el sector, ya que Charito fue madre hace un mes, y está totalmente dedicada a sus cachorros.

Tita es de tamaño poco menos que un cocker, de contextura mas delgada, es muy dócil, jamás la he escuchado ladrar, es tan humilde, como que siente verguenza cuando uno la mira a su ojito.

Es una de las perras que si yo tuviera terreno, un lugar donde tenerla, ya me la hubiera llevado, últimamente como ha estado solita, me espera en las afueras ansiosa de encontrarme y cuando lo hace antes que yo habra la puerta de mi auto, ella está ahí para saludarme, hasta me da narigazos a la altura de mi rodilla cuando saco el pie afuera, entonces la tomo, la acaricio, y la beso...me encanta besarla, es como que ella me dijera...yaaaa, dejame, dejame...que mas quisiera para ella un hogar donde se le pueda devolver la dignidad que un día le quitaron. Si tu corazón hoy se ha llenado de recocijo al leer la historia de la Tita, a pesar de ser incapacitada de un ojito, y la quieres aceptar como es, es una buena fecha para darle un tremendo regalo de navidad, llevarla a tu hogar...si no está esterilizada, yo me comprometo a cancelar la operación para que no tenga problemas a futuro. Ahora le ha dado de correr tras mi auto, pero dura poco y se devuelve.

Quizás eres tu?...entonces comunicate conmigo...Tita urge sacarla del camino, sobretodo para que no vuelva a pasar mas inviernos crudos, donde su ojito al mojarse se infecta. Quieres hacer la prueba?...Ella será una gran compañía para alguien que se sienta sola, estoy segura que en Tita, encontraran una muy fiel amiga.

Estamos en fechas muy importantes, fechas de recapacitar, de hacer algo en favor del projimo, es tiempo que lo hagas y te comuniques conmigo. Estaré esperando, seré tu eterna agradecida.

Si sientes que todo perdió su sentido,
siempre habrá un ¨te quiero¨,
siempre habrá un amigo.
Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.


Tita está capacitada para dar esa amistad.

Acéptala


NO MAS ABANDONO DE PERROS

Marcela Opazo
Los perros del camino

4 de noviembre de 2008

"Bengi"


Subiendo por el camino, miro hacia delante, me parece extraño alguien que está a la orilla de la berma, no lo conozco, es un huésped nuevo, nos detenemos, me bajo del auto pausadamente, intento acercarme, pero no me deja, se aleja. Bueno me digo a mi misma, para la próxima podré hacerlo. En frente mío había un perrito mestizo de raza poodle, mas pequeño que lo normal de un estándar, su pelaje aun demostraba algo de corte peluquería, de tonos grises, al parecer recién llegado, con miedo, inseguro, sus ojos delataban una mirada llena de tristeza, mirada que caló hondo en mi desde aquel momento, y cuando esto sucede significa que no me detendré ante nada para poder recuperarlo…siempre confiando en Dios y en mi amigo, sin su fuerza y confianza, mi vida no sería nada. Aprendí aceptar lo que ella me entrega, tratando de no irme en contra cuando no estoy de acuerdo con el destino.

Al viaje siguiente me encuentro con Manolo, otro de mis grandes amigos perrero, nos detenemos a conversar y me pregunta: ¿Viste al Bengi…?
Fue así como Manolo bautizó al perrito chascón peludo inseguro…desde ese momento, pasó a ser para nosotros: el Gran Bengi.

Al pasar los días, cada vez que llegábamos al lugar donde sus amos lo habían dejado, Bengi, se sentaba a la orilla de la berma a esperarnos, de a poco se fue acercando, se fue dando cuenta que nosotros no éramos como los humanos que el conocía, empezó a mover su colita, nos hacía fiestas y corría hacia nuestro auto.

Ese día le ofrezco una fuente con comida, esa que manda la Melita para “mis niños”, la de cachorro…le hizo chupete del hambre que tenía, y para estar mas cómodo la afirmaba con una patita, mientras que con la otra, la raspaba para sacarla. Ese día pude poner en su cabeza, mis primeras caricias de reposición de dignidad canina.
Cierto día domingo, sin tener nadie que me acompañara, por culpa del futbol, recorro el sector, paso por donde él me esperaba, les dejo su comida, lleno su pote de agua, lo vuelvo a acariciar, le digo que no se quede muy a la orilla, que los salvajes del volante no respetan seres humanos, menos respetarán perros abandonados, al parecer no me entiende, me subo al auto y me voy. De repente miro por el espejo retrovisor del auto…lo veo a el, tan pequeñito, tan delgado, se le hacían la nada misma sus patitas para poder seguirme.


Como siempre que sucede, me detengo, tomo piedras para tirarle y lo echo a su lugar. La intención no es pegarle, sino demostrarle que yo lo mando, que tiene que aprender a obedecer, que no quiero que se exponga a que lo atropellen. Se da media vuelta y se devuelve, me subo a mi auto, vuelvo a mirar hacia atrás, y otra vez Bengi corriendo. Otra vez me detengo para volver a tirarle piedras, se vuelve a devolver, vuelvo a subirme al auto pensando que ya no me seguirá, pero me equivoco, Bengi corre como un chita tras de mí…me emociona verlo, desde los tiempos de Rayo Boy, que un perro no me volvía a seguir con tanta insistencia, y a los que lo hacían, los devolvía a piedrazo limpio…jajaja, hasta que lo conseguía. Intento no hacerle caso, pienso, ya se cansará, pero algo en mi me detiene, el temor que le pase algo, el temor que lo atropellen. Acostumbro hacer cambio de luces cuando un vehículo viene a toda velocidad, como para avisar que hay perros en el camino y tengan cuidado.
Me remuerde la conciencia, me detengo, lo subo al asiento trasero, me doy media vuelta y lo voy a dejar a su lugar. Te quedas aquí…le mando.

Así fue como Bengi se ganó el cariño de nosotros, era demasiado juguetón, pegote quizás, por eso lo abandonaron, era un perro de piel y lengua, de sentir que alguien lo quería y a la vez demostraba que el también sentía cariño hacia los demás, sin importarle si eran humanos o perros.

Cierto día de la semana, me llama Gustavo para decirme que hay un perro muerto, le pregunto como es, me da todas las indicaciones del Bengi, me las sufro, me arrepiento de no haber podido hacer mas. Con el dolor de saberlo muerto, subo al camino, voy llegando a la curva, miro hacia el frente…noooooo…Bengi, Bengi, Bengi…eres tu. Y las lágrimas comienzan a rodar por mis mejillas…que tonta, que estúpida soy, si solo es un perro quiltro abandonado que a nadie le sirve. Bengi me mira, mueve su cola, se para en dos patas y lengüetea mi brazo.

¡Que importa que haya llorado…si esas lágrimas eran de felicidad!. Quizás ese perro quiltro mestizo de poodle a nadie le sirve, pero a mí me importa. Basilio, saca galletas de huesitos, las unta en la pasta de pollo y se las da a comer en premio de existir.
Desde ese día, Bengi y Canito, se vuelven inseparables, ambos corren detrás de nuestros autos, hasta que Maca y Rodrigo deciden subir a Bengi, Gutty y Vale, a Canito. Ellos son nuestros nuevos acompañantes, junto al mamón de Gonzalo que patudamente, se sube a la maletera de mi auto.

El sábado 1º de noviembre, decido llevar una tijera de peluquería por si acaso, …jajaja, me digo, por si acaso logro darme el tiempo de hacerlo. Al llegar al lugar de Bengi, le digo: venga para acá mi amigo…y comienzo a cortar su pelo lleno de espigas y enredado en motas, aprovecho también de sacarle garrapatas que se había agarrado. Los demás me echan tallas, mi esposo se ríe y cuenta las anécdotas con la tijera…que hay que tener cuidado conmigo, que cuando tomo tijeras, hasta las ligustrinas se esconden en mi casa. Mientras yo sigo haciendo la tarea que me había propuesto, ellos continúan cambiando agua y dando alimento. Bengi se porta excepcional, como si supiera que le estaba haciendo un bien, se deja, se entrega a mis manos. Luego se suben a los autos, pero nos damos cuenta que Canito y Bengi, huelen fétido, como a perro muerto, quizás en quién se habrán revolcado, nos preguntamos, y decidimos no llevarlos a pasear en esa jornada. No vemos a Gonzalo.
Al día siguiente, ya más tranquila, me propongo llevar nuevamente mis tijeras, además de shampoo, toalla, y cepillos para peinar, con la sola idea de ir a bañarlos. Lo conversamos, decidiendo llevar a Canito y Bengi a bañar, al lugar donde acostumbro hacerlo con los perros que se suben a mi auto, para que estén limpios, huelan mejor, no contagien ni infecten.

Todos nos preocupamos de ellos, de hacerlo lo mas rapido posible, porque el agua está helada, pero el calor está de nuestro lado, rapidamente los secamos con toallas y los ponemos al sol.


Bengi y Canito, vuelven a sonreir, ellos saben que hay personas que los estiman, que los quieren, los vemos subir y bajar los cerros, juntos, Bengi llena de besos a Canito, se los da directo en su hocico, Canito como señorita inocente baja su mirada y se arranca, un poco mas y se sonroja...nos reimos.

Tomo a Bengi en brazos, termino de peluquearlo, intento dejarlo lo mas mono posible por si alguien lo ve, se pueda enamorar de el, y llevárselo, entonces le tomo fotos para subirlo a internet con la esperanza de poder darlo en adopción.
Llegando a casa, reviso las fotos y me doy cuenta que en vez de tomar una foto, apreté el de camara, y vean con lo que me encuentro...Este es Bengi, se los presento...no es un gran video, támpoco hay intenciones nuestras de ganar algún premio, de hacer grandes videos, sino la sola idea de dar a conocer imagenes donde ustedes se puedan conectar con estas historias de los perros del camino

Bengi corre de un lado a otro, se nota que ha vuelto a ser feliz, y de una u otra manera intenta ser agradecido, salta, me lengüetea, da besitos...es el nuevo Bengi del camino.
Terminada nuestra jornada, volvemos inmensamente felices por haber hecho algo en beneficio de aquellos desgraciados del abandono. Siento que mi alma está en paz, por fin hoy tenemos nuevas esperanzas para Bengi, me vengo con la ilusión de hacer lo imposible para darlo en adopción, dispuesta a todo por conseguirlo. Al acostarme como siempre agradezco a Dios por este nuevo día que me ha hecho disfrutar enormemente.

Al día siguiente, 3 de noviembre, prendo mi celular, lo primero que veo es un mensaje de Loreto, con una foto, no logro descubrir ni verificar quien es el perro, pero dice: Bengi, muerto.
No puede ser, NO, me niego a creerlo, presumo que Loreto se equivocó, la llamo al celular para que me diga que se equivocó, pero no, me confirma que es el.
Sigo negándome a aceptarlo, mis lágrimas recorren rapidamente mi cara, por que Bengi. Estoy sufriendo por un perro que ni siquiera era mío...pero un perro que supo ganarse nuestro cariño, con humildad, con sufrimientos en su piel y tristeza en su ojos.

Se vienen a mi mente tantos recuerdos con el en el camino, y me pregunto una y otra vez...¿porque?...por que ahora...

Como nunca ese día tenía mil cosas que hacer, llamo a Maca, le cuento, no lo cree, nos ponemos de acuerdo de ir al lugar.
Por la tarde, echo la pala y el chuzo a mi auto, paso a buscar a Claudia para que me acompañe, allá me encuentro con Maca y Rodrigo que nos estaban esperando. Me fijo en los ojos de Maca, se notan rojos y su semblante no es el mismo. Nos saluda y nos lleva al lugar donde está nuestro Bengi, pero antes me advierte de la imagen que veré.

Al verlo en ese estado, todo roto, con sus tripas al aire, lleno de sangre,moscos que se lo devoran...entonces se me viene a la cabeza el maldito amo que un día lo dejó abandonado en el camino, abandonado a su suerte, que no pensó en el daño que le causaría, en la traición que le entregó supuestamente a su mejor amigo, respiro profundo, tomo aire, ya se siente en el ambiente la descomposición del cadáver, me quedo mirándolo y aún me resisto a creerlo, a pesar de tener la prueba viviente ante mis ojos.

Con respeto lo tomamos, lo ponemos dentro del que será su ataúd, decidimos enterrarlo para evitar que los demás sientan los placeres de la carne.

De repente me fijo que hay alguien que no se separa de nuestro lado, es Canito, su amiga inseparable que conoció un día en el camino. Canito sabe que algo sucede, no se separa de nuestro lado, mientras hacemos el hoyo para enterrarlo, ella cabisbaja nos mira y observa.



Canito sabe perfectamente que ha perdido lo único de valor que el camino le había dado, su mejor amigo.
Sigilosamente cae la tarde , corre cálido el raco, mientras Bengi es enterrado en su última morada. Canito, al parecer no quiere abandonar el lugar, nos acercamos, le hacemos cariño, pero ella continúa ahí. Se para, se acerca y huele las piedras.


Con ánimo de sacarla de ahí, la llamamos, mira hacia todos lados y nos sigue.
Allí queda bajo tierra el cuerpo de un perro que nunca supo cual fue el pecado por el cual su leal amo, lo abandonó cruelmente en un camino.
En cambio en nuestras retinas solo existirán los momentos increíbles en ese camino que guarda tantas tristezas como alegrías en nuestros corazones.
Bengi partió, ha cruzado aquel lugar que yo llamo el puente del arco iris, hicimos todo de nuestra parte, pero el destino fue mas fuerte.


Hoy, en honor a Bengi, unámonos para buscar esa persona que quiera adoptar a Canito, me comprometo a llevarla a su nuevo hogar. No esperemos que Canito sea otra víctima mas del bestial humano como del camino, de los vehículos que pasan rajados sin respetar a nadie.
Si te decides por favor, comunicate conmigo, seré eternamente agradecida.
Confiada en que aparecerá ese amo nuevo que sea bien humano, quiera adoptar a Canito y la lleve a compartir su hogar, me despido con el corazón triste, pero reconfortado por lo menos que Bengi, ya no está sufriendo el daño que le causó su amo.



NO MAS PERROS ABANDONADOS

http://losperrosdelcamino.blogspot.com

Marcela Opazo C.

Tú también puedes ayudar

Tú también puedes ayudar
Se creó este espacio a pedido de las personas, como advertencia que esta es la ÚNICA CUENTA autorizada de Los perros del camino para recibir donaciones. Cuenta Vista o Rut del Banco Estado, N°72577655 a nombre de Marcela Opazo con copia transferencia a losperrosdelcamino@gmail.com Revisa nuestra página Agradecimientos, donde publicamos quienes son los que realmente ayudan. No hacemos colectas, no pedimos en micros, buses ni metro. Todo se va en beneficio de PERROS, alimento, esterilizaciones, incluidos refugios de perritos de amigas que no tienen como darle de comer a los perros abandonados que ellas albergan y protegen en sus hogares que han pasado a ser refugios. Todo suma. Muchas gracias.
Adopta un perro abandonado del camino

Pinterest

Lee la historia increible de Rayo, has clic sobre la foto.

Lee la historia increible de Rayo, has clic sobre la foto.
Soy Rayo Boy, un pointer braco, me gusta mucho correr, conoce mi historia, es de un principe.La señora que escribe en esta página se enamoró de mí, y hoy duermo en su sofá en medio del living. Hoy pertenezco a una familia hermosa, tengo un collar con mi identificación y todo lo que necesito. Fui un perro abandonado en el camino, tracionado, pero gracias a esta página, estoy rehabilitado, y muy feliz.

Mi lista de blogs

Videos de los perros del camino

VOLUNTARIA

Entradas populares

Para tí...que te la juegas por nosotros.

"POR UNA LEY VERDADERA...EN CHILE"

"POR UNA LEY VERDADERA...EN CHILE"
Castigo para los que abandonan y maltratan a sus mascotas, con multas y cárcel. NO MAS MALTRATO, NO MAS ABANDONO.NO MAS MATANZAS DE PERROS.

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES

Como no agradecerles todo el amor que me entregan a diario, toda esa comprensión que tienen cuando les digo...vamos al camino...y ustedes de siempre me han acompañado, me han ayudado, con frío o calor.
Gracias a mi linda familia, a mi esposo, a Dany y Marce, creo que sin ellos, yo no podría estar todo lo que he estado en estos años.
Gracias también a mis padres, ya que ellos fueron quienes me enseñaron a querer a los perros especialmente.
Los amo y lo saben de sobra, me da lo mismo que me digan mamona...jajaja, y a mucha honra.
Y por supuesto también a quienes han creído en mí por años.
Marcela

Queda prohibido...

ADOPTADOS

ADOPTADOS
Haz clic sobre la foto y verás algunos de los que han sido adoptados. Muchas gracias a quienes con respeto, y cariño los han aceptado como parte de sus familias.

Los Grandes del Camino.

Los Grandes del Camino.
Gracias por tu apoyo.





Nieve en el camino

Nieve en el camino
Mirame bien, así es el camino con nieve, el frío que se siente es horrible, y tu ...bien abrigado en tu hogar. Yo tenía un hogar, un amo, y éste, me abandono al hambre, la soledad, la muerte, frío, sed...no se si podré sobrevivir.

Conoce la historia de SIMBA.

Conoce la historia de SIMBA.
Enterate como el amor puede cambiar vidas. Haz clic sobre la imagen

SE BUSCA

SE BUSCA
"Poqui o Poquita"

Seguidores

La sarna, la tiña, los hongos...

La sarna, la tiña, los hongos...
hoy tienen solución, buscalas.