Desde niña que me iba a orillas del mar a ver como entraba el sol en el agua, encontraba que ese momento era tan mágico que llenaba de esperanzas mi vida, que el sol se ocultaba con el compromiso que al día siguiente saldría de nuevo para iluminarnos. Amo esa hora de la tarde. Miles de veces he disfrutado una hermosa puesta de sol, cuando joven, siempre llevaba conmigo una libreta y un lápiz, donde anotaba todos los acontecimientos que descubría en mi mente al observar una hermosa puesta de sol.
Aquella tarde, mientras descendía el sol entre los cerros, en nuestros brazos se extinguía una vida que pudo ser muy hermosa, pero por culpa de seres desgraciados que van a poner huaches, que sirven de trampas para atrapar perros en el camino, le truncó sus tres meses de sobrevivencia a una cachorra inocente del mundo.
Inocencia fue la única sobreviviente de una camada, dentro de su inseguridad, era la perrita mas tierna que a duras penas intentaba confiar en nosotros. De un de repente, se perdió como tres semanas, la buscamos sin encontrarla, hasta que un día la descubrimos entre los matorrales llena de espinas, estaba en los huesos de desnutrida, y lo peor que no podía caminar. Se había agarrado un huache en una de sus patitas, como habrá sido que durante ese tiempo mientras estuvo amarrada a el, su cuerpo se desarrolló, dejando inmensas secuelas en sus extremidades y parte de un muslo. Estaba destrozada.
Había logrado zafarse del huache, pero a cambio se había desgarrado casi toda su cadera, trayendo consecuencias casi imposibles de solucionar, el dolor era interminable, ya no quería ni siquiera probar bocado, menos comer, nos pedía a gritos que la entendiéramos. Solo mirar sus ojos, nuestras lágrimas caían de rabia, de impotencia.
Jamás olvidaré ese día 17 de diciembre, que por culpa de infelices que solo buscan su bienestar, sentirse dueños del mundo poniendo trampas de huaches, cazando animales, donde la caza está prohibida, hay seres vivos, inocentes que mueren a diario sin que nadie castigue a los verdaderos culpables, dejando impune sus asesinatos. ¿Hasta cuando tendremos que soportar que esto siga? ¿Por que los políticos no firman de una vez una ley en contra del maltrato y abandono de perros? ¿Hasta cuando?...ya está bueno de tanta maldad. Aún duele mi herida.
Fueron momentos de llanto, sentimientos encontrados, impotencia latente e inmersa en un vacío, vacío que dejó nuestros corazones totalmente destrozados.
Inocencia, en los brazos protectores de Dany, con la fuerza de Claudia, con la entrega de Maca y con mi cobardía en lágrimas... cerró sus ojitos en paz, se durmió dignamente, en medio de nuestras palabras de perdón, esperanzas, la suave brisa de una flor campestre en su pecho, mientras el sol se escondía entre los cerros.
Escribo, vuelvo a recordar y las lágrimas por mi rostro no dejan de caer. Discúlpenme por traspasarles a ustedes esta pena con mis propios sentimientos, de sentirme culpable ante hechos que lamentablemente Dios me pone como pruebas para continuar. A veces creo que no se si seré capaz de seguir, a veces siento que mi cobardía en esos momentos es mas fuerte que mi propia fuerza.
Otro día mas que en el mundo nos dejaba, otra vida mas que entregábamos obligadas y con la frente en alto, de haberle cumplido a una vida...sin vida.
Jamás podré olvidar esa hermosa puesta de sol... la mas triste de todas en mi existencia.
NO MAS ABANDONO DE PERROS
Marcela Opazo C.
losperrosdelcamino