Sandra (al teléfono): Marcela…vamos a llevar a Amarilla a esterilizar…¿Nos acompañas?...
Yo : Es que aún no me baño…
Sandra : Chiiica, te bañas a la vuelta.
Yo : Tienes razón...jajaja. Ok. Pásenme a buscar. Dame cinco minutos.
Así empezó mi día ayer…pues bien, me pasaron a buscar Sandra y Daniela, directo al camino. Ya en el cruce, nos encontramos que alguien nos volvió a tirar para fuera de los cerros, los techos que recientemente el domingo habían sido donados con el solo fin de darles mayor protección del frío y la lluvia a los perritos que viven en el sector. Quien es?...teniendo tanto terreno que nadie disfruta, ¿que daño les hace que estén algunos perros?
Ellos son libres y a pesar de sufrir tanto abandono, son felices en su inocencia irracional. Con muchas ganas y muy pocas fuerzas, entre Daniela y yo, volvimos a subir las casitas a los cerros, pero ahora aun mas escondidas, aunque estoy casi segura que de nada habrá servido, por que quien lo hizo una vez, ya lo ha vuelto hacer mas de tres veces.
Resuelto el caso, alimentados los perros, manos a la obra.
La Amarilla ni titubeó para subirse a la camioneta. Nos dirigimos a Casas Viejas donde se estaba llevando a cabo un operativo de vacunas y esterilizaciones a bajo costo, nos recibió Paula…otra loquita perrera que conocí por medio de nuestras andadas. Me dió gusto verte y abrazarte, Paula…gracias por tus palabras, ojalá que ese orgullo que te hice sentir, nunca lo pierdas.
Dejamos a Amarilla para su “esterilización”…Sandra canceló la esterilización que amablemente donó, ($ 10.000)…a las dos horas la retiramos para llevarla a casa de una señora que se había ofrecido en darle cobijo, pero por esas cosas que tiene el destino, de tergiversar los hechos y las palabras sin saber, no pudimos hacerlo. Se nos vino casi el mundo encima…¿Qué pasaría con Amarilla en medio de la baja temperatura que ya existía en el lugar?... Se me ocurrió ir a pedirle a otra “amiga” que nos la tuviera, nos fuimos a su casa que queda cerca del camino, con tan mala suerte que no la encontramos. Llamamos a varias personas, incluida la Sra. Loreto, pero nadie, nadie se podía hacer cargo. En cambio esta, nos transmitió que en el kilómetro 23.000 habían dos cachorritos solos, que ella había dejado con leche, en una cajita, cerca de una tremenda piedra, nos pidió que si pudiéramos traerlos para ponérselos a la Cholita, a quien alguien le quitó sus cachorros la semana pasada, sin siquiera pensar en el daño que podría causarle, pero lo hizo pensando solo en sus cachorritos.
Ya nos habían pasado la bala…a lo que yo pregunté: Porque no lo había pensado antes?...El frío ya se estaba haciendo caer en el camino, íbamos subiendo cuando de repente veo a una señora que nos mira, Sandra se detuvo, me bajé intentando buscar alguna misericordia a través de mis palabras, le di a conocer el caso de Amarilla…Cómo habrá sido mi cara lastimera que la señora Ximena, casi en contra de su esposo, nos autorizó a dejar a Amarilla en su casa, cuando viniéramos de vuelta.
Seguimos subiendo…otra vez mas asombrados ante los hechos. Nos encontramos con la Cholita afuera en el camino, además con las dos casitas en muy buen estado, botadas y en condiciones paupérrimas. La habían desalojado del lugar…sin tener ningún juicio pendiente con nadie.
Entonces Daniela para levantarle el ánimo la subió a la camioneta para llevarla a pasear…jajajaja, cuento corto…Cholita vomitó tres veces, imagínense la cara de mis compañeras…jajaja. Entre detenernos a auxiliar a Cholita y limpiar el auto…una de risas, tallas y bromas.
Continua…
Una noche especial
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Hoy es una noche especial, es el último día del año 2022, un año que ha
sido duro para todo 🇨🇱, donde ha sido más difícil seguir caminando, pero
seguim...
Hace 3 años.