
Otra vez hemos sido téstigos de maltrato animal, de otro abandono de perros en el camino de San Vicente, ya no es solo San Juan de Pirque, hoy los perros abandonados están en casi toda la comuna. Tiene que haber una forma de parar esto, no se como, si ni siquiera la municipalidad, ni carabineros saben como detenerlo.
El martes 3 de mayo, iba subiendo la cuesta cuando en frente mío pasa por la acera contraria un vehículo color mostaza, marca baleno, a toda velocidad lo que es extraño ver por lo forzadas de las pendientes existentes en el lugar, me llamó la atención que fuera tan rápido, al pasar por mi lado a exceso velocidad, mi vista la dirijo al frente cuando veo a lo lejos para variar un perro tratando de correr a todo lo que da, saco la cámara y esto es lo que ví.
El perrito corría y corría cansado con la lengua afuera, shoqueado del temor del perder a su amo, no se detenía, se movía de un lado hacia otro, me detuve, comencé a hablarle, cuando un perro está shoqueado no escucha, solo corre de un lado para otro. Llamé a Carabineros, para que pudieran siquiera detener al auto en el sector bajo, pero nadie contesta, lamentablemente no podía dar vuelta el auto por lo estrecho del lugar, para devolverme y seguirlo como acostumbro a hacerlo.
El perro de raza golden retriever, casi aún cachorro, al escuchar mi voz intentó ponerme algo de atención, pero no hubo caso, el pobre perro volvió a moverse de un lado a otro, yo con el auto detenido con intermitentes avisando a los autos que venían detrás subiendo que tuvieran cuidado para que bajaran la velocidad, por suerte que en ese sector son cautelosos para subir las cuestas.
El perro estaba despavorido, sin saber hacia donde ir, ni siquiera me observaba, hice el auto hacia un lado, los autos pasaron, ninguno se detuvo, y el perrito ensordecido, asustado, sin pensar, menos mal que no piensan, pero está comprobado que sienten, ellos al igula que nosotros los racionales sienten dolor, sufrimiento, son capaces de caer en depresión y dejarse morir por algo...no se que hacer...a que atenerme.
Fíjense como se mueve de un lado hacia otro, se devuelve corre unos metros, se vuelve a devolver, ya no sabe para donde ir. Cuando pasa esto intento apoyar, darle ánimo para que no pierda la huella olfateada y pueda seguir a ese maldito auto que lo engañó llevándolo a pasear y lo dejó tirado en un camino desconocido.
Da impotencia mostrar estas imágenes, pero tengo que hacerlo, quizás haya alguien que reconozca el perro y podamos llegar a sus dueños para denunciarlos, pon de tu ayuda, colabora, dalo a conocer, pero hay algo que por lo menos estamos intentando, tratar de hacer justicia, aunque yo confío mas en la divina que en la de los hombres. Yo cansada de esto, alejándome...al parecer a Dios le ha dado con ponerme de frente con estos personajes...por que yo...la impotencia, la rabia, el desgaste que da esto, ya tirando la esponja...y aún hay mas que no les he contado.
El perro me mira sin saber que está mirando, da media vuelta y sigue corriendo tras las posibilidades de encontrar a quién lo dejó botado...corre, corre...
La pena, impotencia ya es constante...hasta pensando en no ir mas, lamentablemente los perros volverían a ser cadáveres andantes hasta que fallezcan...si alguien me dijera y me asegurara que no yendo mas a ese camino, y nunca mas volvieran a dejar perros abandonados, creo que tal vez lo preferiría, ya no lo sé...que es mejor para la sociedad, llenar de perros los caminos para que se mueran lentamente o dejar que otros lo hagan siempre que sea en forma digna...No lo se.
Dicen que sólo el tiempo puede revelarnos al hombre justo, pero al perverso lo podemos conocer en un sólo día.
es como intentar sembrar en el mar.