
Hacía tiempo que no andaba por esos lados, de repente digo, pasemos a comprar pasteles, bueno...estacionamos el auto, me bajo y al dirigirme al local, a pesar de la oscuridad me llama la atención a su entrada un bulto oscuro, enrolladito, color te con leche, me acerco a verificar lo que estoy viendo, es extraño encontrar un perro justo a la entrada de "esa" pastelería, pastelería reconocida y cotizada por las delicias mas dulces que saladas a la venta. La baja temperatura ambiental en la ciudad ya ha comenzado a sentirse, mas aún después de una fuerte tormenta eléctrica, con lluvia y granizos incorporados, al pararse se me da que tiene frío, pienso que muchas veces es más fácil capear el frío con la guatita llena.
Me devuelvo al auto, justamente a la maletera, saco alimento, me acerco lento para que no se asuste, dejo el pellet muy cerca suyo, el perro se levanta rápido, pero le cuesta, me retiro, empieza a comer, le converso, hasta le pregunto ¿de dónde eres?, para mí es tan normal que le converse a los perros, lástima que no me pueden contestar como quisiera, en eso se acerca el joven que cuida el estacionamiento y me cuenta que El Perro, así le llaman, llegó justo el día del terremoto, y desde ese día no se ha ido del lugar, y para que no sufra de frío al acostarse sobre el pavimento, le había traído un chaleco desde su casa.
A mi parecer es un perro raza pitbull, tiene las orejitas cortadas, adulto, con algunos años, tiene algo de rigidez en sus patitas, es muy tranquilo da la sensación de ser criado en casa, está un poquito inseguro, como que espera que llegue alguien a buscarlo, siente temor hasta de alejarse del lugar, mira a su alrededor con mucha tristeza. No le teme al humano, todo lo contrario.
Si lo quieres ayudar, fíjate en su cara, en sus colores, en su todo, tal vez tu lo puedas reconocer a quien perteneció y conozcas a sus dueños, quizás hasta lo estén buscando, en una de esas se perdió de su hogar por la culpabilidad instintiva ante lo desconocido, recuerden que los animales presienten antes que los humanos los sucesos a acontecer y tal vez saldría corriendo en estado de schock. También si conoces a sus dueños que lo abandonaron, da a conocer su nombre, o si lo quieres adoptar, ve a buscarlo, y si lo adoptas por favor avisa de alguna manera.
El Perro, está sufriendo de pena, de falta de cariño, de casa, en las afueras de la casa matriz de la pastelería Strindberg, ubicada en Av. Walker Martinez 3042, La Florida.
Esta es otra oportunidad que nos da la vida para ayudar a quienes lo necesitan, no te hagas el sordo ni el ciego, mientras mas perros que están en las calles sean adoptados, menos perros sufrirán lo que es el sufrimiento en el exilio del abandono. Coopera con ellos, adopta un perro abandonado, yo te ofrezco ser mejor persona, vamos que se puede.
¿Quieres adoptar?...comunícate conmigo.
Marcela Opazo
http://www.strindberg.cl/